jueves, agosto 11, 2005
Lealtad

Manos



Las personas se vinculan a otras personas, grupos, instituciones, etc., vínculos que no siempre son explícitos (como los vínculos familiares). La lealtad es comprometerse a mantener esos vínculos, reforzando y defendiendo los valores que propugnan.

Antes de decidirse a pertenecer a un grupo (si es que se puede elegir, y no como en el caso familiar) se debe revisar muy bien cuáles son los valores que dice defender, así como quiénes componen ese grupo, y las intensiones que pueden moverlas. De este modo se puede evitar vincularse a un grupo cuya escala de valores es opuesta o contraria a la nuestra.

Cuando se es leal se lleva esa vinculación a un nivel superior: se está con el grupo en las buenas y en las malas, porque se tiene un compromiso más profundo.

Sin embargo, la lealtad no es consecuencia de un sentimiento afectivo, sino de una selección concienzuda para elegir lo correcto. Mentir para encubrir los errores de un amigo no es ser leal, sino cómplice.

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posted by Master Diego at 11:18 p. m. | Permalink | View blog reactions


4 Comments:


At agosto 13, 2005 1:18 a. m., Anonymous aWacate

Amén... Tienes toda la razón Diego.

 

At agosto 14, 2005 3:13 a. m., Blogger Edén del Vainero Psicosocial.

La lealtad debe ser un atributo, un valor y un estado de la conciencia.

Bien planteado Diego!

Bien por tu código!

Saludos para ti y para Yadi.

 

At enero 02, 2008 12:10 p. m., Anonymous Anónimo

Hola de nuevo, (soy la chica de casi 15 anos).
Oye, lo que has dicho es genial. También me ha gustado tu definición de cómplice, jeje. Realmente tienes razón. Además, la lealtad es precísamente el por qué creo que son mejores los perros que muchas personas. Por ejemplo, un "amigo" que está sólo en las buenas no es un amigo, sino un interesado; y si por otro lado está sólo en las malas, tampoco es amigo, sino alguien que "quiere ayudar" para que todos piensen "mira que buen amigo, que ayuda al prógimo hasta en los malos momentos."
Eso es lo que más me gusta de los perros,siempre están ahí, pase lo que pase, no importa lo que la gente piense.
Qué desgracia que sean tan pocas las personas que son como perros.

 

At mayo 24, 2008 9:33 p. m., Anonymous Hamlet

Pensar que la lealtad es un asunto de perros es casi una estupidez. La lealtad está relacionada con la confianza, que solo es posible entre seres humanos libres. El perro, en cambio, depende de su amo, y eso no es lealtad sino sumisión, un contravalor que tiene su raiz en el miedo. Por cierto, tambien en la complicidad hay casi siempre, encubierto, un elemento de sumisión y miedo mutuo, de ahí que los complices acaben por lo general traicionándose.

Un saludo, Diego, y enhorabuena por el blog.